martes, 3 de noviembre de 2015

MARIA JOSÉ BRAVO DEL VALLE Y JAVIER RUEDA EN EL RECUERDO


Hoy queremos recordar unos hechos ocurridos hace ya 35 años en el barrio. Porque aunque los años pasan, no deben de caer en el olvido crímenes tan terribles ocurridos en nuestro entorno. Es la cara humana de la tragedia la que queremos recordar, la de esas familias destruidas, la de esas víctimas inocentes. Desde la lejanía del tiempo transcurrido, todo nuestro cariño y apoyo para las familias y todo nuestro sentido recuerdo para María José y Javier.

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Fuente:
http://gogoanhartzekoizenak.blogspot.com.es/2015/03/maria-jose-bravo-del-valle-7-de-mayo-de.html



María José y Javier eran novios. Todos los días desde que él se quemase la mano trabajando recorrían el camino desde su barrio Loiola hasta la clínica Asepeyo, donde le realizaban las curas, por el Camino de la Misericordia, situado en el alto de Zorroaga. Era un lugar conocido, de juegos de niños, de paseos, de parejas que buscaban la intimidad. A media tarde del día 7 de Mayo de 1980 fueron vistos entrando por el camino. Sería la última vez que se viese con vida a la chica.

A las 19.20 de la tarde apareció Javier tambaleándose en dirección opuesta. Con la ayuda de un Baserritarra de la zona fue llevado a la residencia Zorroaga, donde las monjas le practicaron una primera cura de urgencia. Después fue ingresado en el hospital con una fractura craneal severa, con hundimiento del parietal derecho y pronostico muy grave. Según relato más adelante solo se acordaba de estar sentado en la ladera con su novia, de oírla gritar y mirar hacia atrás con terror. Por su relato algo confuso debió ser más de un atacante se supone que lo tiraron por la ladera dándolo por muerto. De su compañera nada se sabía y las familias de los jóvenes decidieron poner una denuncia en la policía municipal.

Amigos, familiares y vecinos empezaron la búsqueda de María José. Fue infructuoso. Recorrieron el camino y diversas zonas más que eran frecuentadas por los vecinos, barrios colindantes, laderas y montes. La chica no apareció, ni aquella la noche, ni en toda la mañana del día siguiente. Hacía las 2 y media de la tarde se informó en radio San Sebastián que María José estaba viva, en casa de una amiga y un poco más tarde la familia recibió en casa una llamada de la propia joven. "Hola mamá, no me conoces" dijo una voz anónima. La madre le dijo que no le conocía la voz. En ese momento se puso al teléfono su padre y la voz siguió diciendo: "Soy tu hija papi, estoy en Amara en la Plaza de Armerías" y colgó. ¿Quizás esa voz fue la que avisó a la radio para crear confusión y aumentar la esperanza primero y después la desesperación en la familia?

A las 6 de la tarde apareció el cuerpoencontrado por la policía nacionalEstaba desnudo de cintura para abajo y presentaba un golpe terrible en la cabeza que fue el qué le provocó la muerte. La autopsia confirmó que había sido violada.

El Batallón Vasco Español, que ya había realizado alguna violación sin llegar a matar a la víctima, reivindicó el crimenAmenazó con matar a Javier si no cerraba la boca y además prometió matar a otras 2 chicas más. A partir de ese momento, amigos y familiares montaron guardia en el hospital para protegerlo.

El funeral de María José Bravo del Valle se celebró en día 9 en una iglesia abarrotada. Loiola estaba paralizado por una huelga general de repulsa al asesinato y Donostialdea en gran parte secundó la protesta. Después de oficio una multitud se acercó a homenajear a María José en el lugar donde fue encontrada sin vida y a la vuelta la policía armada que tomaba en barrio cargó con gran dureza. Hubodetenidos y heridos, uno de cierta gravedad con fractura de tibia y peroné y la fuerza armada destrozó bares, portales, disparó pelotas y botes de humo a los balcones. Uno de ellos llenó de humo la casa de los padres de María José.

La policía intentó desvincular el hecho de cualquier carácter político. Sin embargo para los vecinos, amigos y familiares hay muchos indicios qué indican lo contrario. La reivindicación del BVE que ya había protagonizado hechos similaresla saña con la que se reprimieron las protestaslas amenazas de muerte a las familias de los 2 jóvenes. Pero hay un hecho sobre todo que deja muy claro la intención de las autoridades por esclarecer el caso. Cuando la familia pidió la ropa de María José la policía les comentó que se había perdido¡¡Se había perdido dentro de la delegación del Gobierno Civil donde fue depositada!! ¿Hay que tener alguna certeza más de que se encubrió a los culpables? Hubo algunas detenciones pero 34 años después los asesinos siguen libres.

La muerte de María José llevó la oscuridad a las 2 familias. La familia Bravo del Valle quedó destrozada. Su madre María Pilar vivió con un dolor intenso toda su vida y llegó a quemar todas las fotos de su hija que le hacía tanto daño verlas. Su padre Alfonsoun taxista muy conocido en el barrio, perdió a su hija pequeña, su princesa y nunca se recuperó de aquel horror. Sus hermanos Alberto y Rosa Mari viven todavía con el doloroso recuerdo de haber perdido a su hermana pequeña, Francisco Javier Rueda Alonso nunca volvió a ser el mismo. Herido en lo más íntimo y con graves secuelas físicas murió a los 8 años del suceso.
Manifestación en el Donostiarra barrio del Loiola después de conocerse en asesinato.

María José Bravo del Valle tenía 16 años cuando fue violada y asesinada por el BVE (Batallón Vasco Español).
Fuente: http://gogoanhartzekoizenak.blogspot.com.es/2015/03/maria-jose-bravo-del-valle-7-de-mayo-de.html

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